Trabaja a diario en sus vacaciones en Ibiza junto a un recuperador. Sabe que lo tiene muy complicado, pero no quiere perderse la lucha por el primer título del curso.

Cristiano apura los plazos para intentar estar en la Supercopa de Europa el próximo 9 de agosto contra el Sevilla. El portugués lo tiene muy complicado, pero no se rinde y ha realizado algo poco habitual en un futbolista: se ha llevado expresamente a un recuperador personal junto a él en sus vacaciones.

No obstante, Cristiano tiene muy complicado estar listo para la Supercopa de Europa. El doctor González ya adelantó en AS un día después de la lesión que los plazos eran mínimo seis semanas de recuperación. Se trata de una dolencia ‘traicionera’, que permite correr a los pocos días, pero los dolores al golpear el balón pueden alargar las molestias.

 

Además del recuperador personal, Cristiano también ha acudido de manera regular a una clínica de Ibiza para someterse a sesiones de medicina hiperbárica. El compromiso con el Madrid es total y no quiere perderse el primer título del curso.